29 abr 2010


La luna es nuestra cómplice en esta realidad subjetiva



[despiertáme...]

28 abr 2010

Mi rol como mediador de lectura


A lo largo de nuestra vida, desde que tenemos noción del mundo hasta que dejamos de existir, creamos un camino que llamaremos camino lector. No es un camino fácil, ni mucho menos plano, pues en el acumulamos historias de valientes soldados, duendes, hadas, príncipes, noticias, colores, sabores y formas que desde pequeños nos llaman la atención y nos invitan a jugar, inventando mundos posibles de fantasía. Así nuestro mundo se enriquece. Para que esto sea posible es necesario contar con espacios de acercamiento al texto y con cierta disponibilidad por parte del lector. “Estas construcciones, estos espacios, resultan siempre fortalecidos a través del juego con las palabras y la mayor variedad de prácticas realizadas con ellas” (1). Es aquí donde cabe mencionar la importancia del mediador de lectura. Ese lector o personaje que nos transmite el gusto por la lectura.

En base a mi experiencia puedo decir que la primera persona que produjo mi primer encuentro con un libro fue mi madre. Mi casa siempre estuvo habitada por libros de cuentos, difícilmente me convertiría en una niña sumida en el letargo esperando el momento adecuado para despertar y continuar en el camino. Siempre tuve la curiosidad de buscar e investigar en aquellos textos, a lo único que podía acceder con 4 años era a las ilustraciones, pero ellas ya decían algo, transmitían ese mundo del cual yo quería ser participe, convertirme en un hada o en un ser mítico lleno de aventuras.

Recuerdo cada noche, antes de dormir, “las historias de Caperucita Roja”, ¿y por qué las historias de Caperucita Roja? Muy sencillo. Mi madre cada noche cambiaba el final de la historia. A pesar que pudo haber sido perjudicial, para mi se convirtió en algo maravilloso; ello logró implantar en mis cortos años, el lector activo, que luchaba por saber cada día el desenlace de la historia. Así fue durante años. Y como mediadora me encargaré de transmitirlo de generación en generación. Quiero que mis hijos sientan el mismo fervor y entusiasmo cuando me disponga a leerles un libro o a contarles una historia. Sus caras llenas de risa y asombro esperando una escena o un personaje quizás. El mediador juega un papel importante en los primeros años de vida. Nos marca profundamente. Es nuestra primera experiencia donde en lo posible se trata de hacerla lo más agradable y encantadora. Nada puede resultar mal. Nada puede acabar con el entusiasmo de un niño pequeño pidiendo que le cuentes otra historia o te haga sentir dentro de ella.

Luego ingresé a la escuela, donde se agregó otro mediador: la figura del profesor, ese ser que admiramos y alguna vez en la vida deseamos ser como él. Mis profesores siempre fueron buenos mediadores, al menos los de básica. Llegando a la Enseñanza Media el camino se complica un poco, pues la rigidez del currículum no permite a veces ciertas modificaciones que resultarían grandiosas en cuanto a la enseñanza y aprendizaje de los estudiantes. En muchas ocasiones tuve que leer por obligación, suceso que provocaba un rechazo de mi parte hacia los textos.

En ese momento la gran mayoría piensa en abandonar la lectura, saliendo de allí el porcentaje que se declara “no lector”. Pero es allí donde debe enfocarse el mediador. El profesor por su parte (y me incluyó yo, como futura docente) está en el deber de tocar la fibra creativa que lo caracteriza y proponer nuevas didácticas que resulten novedosas y atrayentes para los estudiantes: diarios murales, talleres de escritura creativa, títeres, semanas de la lectura, y si queremos ir más allá, cambiar las formas de evaluación. En lo particular, creo que las formas de evaluación actuales pecan de arcaicos, ya que la mentalidad de las nuevas generaciones es muy distinta a las de épocas pasadas. Además siempre debemos tener como objetivo desarrollar el potencial de cada estudiante, ya sea artístico o científico, por lo tanto las metodologías también necesitan un cambio.

Al conversar con amigos y compañeros siempre coincidimos en lo tediosas y aburridas que resultaban las pruebas de los libros. Peguntas clásicas y explícitas que no promovían un interés mayor por indagar, reflexionar y resolver las interrogantes que surgían de la lectura, a veces acuciosa, otras no tanto, del texto. Bastaba con colocar el título en algún buscador de Internet, seleccionar un resumen y asunto arreglado. Justamente es esto lo que debemos cambiar nosotros, como futuros responsables de la educación. Nuestras experiencias (buenas y también malas, de lo malo se aprende también) y en vista de nuestro rol social, apuntando siempre al papel de actores sociales ejerciendo un modelo para nuestros alumnos, deben ser transmitidas y pasar a ser la clave y servir como apoyo para sus futuras experiencias con la lectura.

Como bien lo menciona Graciela Montes en su documento “Lo primero que puede hacer un maestro que quiere “enseñar a leer” es crear la ocasión, un tiempo y un espacio propicios, un estado de ánimo y también una especie de comunión de lectura” (2). Sin duda es lo primero a lo que debemos aspirar.

Los tiempos y espacios son olvidados a medida que crecemos. Olvidamos darnos un tiempo porque tenemos cosas más importantes que hacer. ¿Y acaso los textos no son importantes? Pues claro que sí. Pero como también lo especifica la cita, el estado de ánimo es un factor que puede jugarnos la mayoría de las veces en contra. Estamos cansados, deprimidos, dormidos o aburridos. ¿Cómo saber que allí esta la entretención o solución a aquella pregunta que ronda nuestra mente por días? En nosotros esta la llave para abrir el mundo de lo que vemos tan lejano pero en el fondo esta más cerca de lo que creemos.


Fuentes:


(1) Devetach, Laura. 2008. La construcción del camino lector. Córdoba: Ed. Comunicarte. Pág. 20.

(2) Montes, Graciela. 2004. La gran ocasión: La escuela como sociedad de lectura. Plan Nacional de Lectura. Pág. 6.

27 abr 2010

Ejercicio para incentivar el ocio


(Orbe. Valdivia, ¡Urgente!) El cuarteto The Bretons de Valdivia lo integran John Lennon, Paul McCartney , George Harrison y Ringo Starr.
El cuarteto The Beatles de Liverpool, lo conforman Javier Cifuentes, Julio Pincheira, Jorge Peralta y Carlos Rebolledo.
Ambos cuartetos son famosos y trascienden fronteras y edades.

Ejercicio: Investigue si este fenómeno se podría clasificar como

a) Comparación
b) Metáfora
c) Sinécdoque
d) Oximoron
e) Ninguna de las anteriores



Pedro Guillermo Jara

22 abr 2010

Frió. Pensativa. Rabia. Pensativa. Envidia. pensativa. No entendía porque regresó. El frío a veces resultaba un buen reflexionante y le ayudaba con ideas para sostenerse frente al mundo. La garganta sentía una nudo. Anudea. Ella también. La garganta pensaba en como se enfrentaría al próximo alimento con el cual bailaría hasta el anochecer. Verdad que a ti hay que explicarte todo. Que poco lector participativo eres. Sus ojos se cerraban, estaba débil (¿psicológicamente?). Quería desaparecer, olvidarse del cielo, del infierno y del purgatorio (si existía). Se miraba frente al espejo. Piel pálida, pelo opaco, ojos sin vida, manos desorbitadas, uñas desalineadas. Libros, más libros, necesitaba libros para leer, los deseaba, los llamaba con todas sus fuerzas, palabras, olores y amores. Un hueso crujió. La edad pensaba. “Ya estoy vieja”. Todos admiraban su nueva hermosura y feliz caminaba por el túnel de la vida catastrófica. ¿Suficiente? Ojos cerrados, basta ya! No los serviré. Esa prueba. Azul. Agua. Mañana es un nuevo día para sufrir. Estaré ausente pero presente. Gracias por la MAYUSCULA.................walking in the sun.....................,

15 abr 2010


pajáro en otoño
bebes soledad
transcurrida la tarde

Egolatría

10 abr 2010


Otoño café
hojas simulandote
en el piso dos

9 abr 2010


Lágrimas dulces
Lágrimas enojadas
Lágrimas burlescas
Lágrimas desesperadas
Lágrimas tiernas
Lágrimas odiosas
Lágrimas balbuceantes
Lágrimas salameras
Lágrimas intertextuales
Lágrimas de telenovela
Lágrimas causales
Lágrimas de colores
Lágrimas formativas
Lágrimas de amor
Lágrimas de envidia
Lágrimas melodiosas
Lágrimas juntas
Lágrimas separadas
Lágrimas pensativas
Lágrimas especiales
Lágrimas espaciales
Lágrimas "basta ya"
Lágrimas bestiales
Lágrimas cansadas
Lágrimas veloces
Lágrimas esplendorosas
Lágrimas fugaces
Lágrimas atípicas

(y se siguen agregando más...)


Elige la tuya

7 abr 2010

Apreciación Cinematográfica: "Un perro Andaluz" - Buñuel y Dalí


El Perro Andaluz es una producción audiovisual del año 1929, con una duración de 15 minutos. Cortometraje extraordinario en su totalidad, pues consigue cautivar al espectador desde los primeros minutos mediante una forma absurda y a ratos violenta, manteniendo expectante a su público hasta los últimos segundos de duración.
Fue escrito y dirigido por Luis Buñuel, director de cine español, pero gran parte de su vida vivió en México. Es considerado uno de los directores más importantes y sobretodo originales en la historia del cine. El filme contó con la colaboración de Salvador Dalí en el guión. El rodaje duró entre 14 y 16 días. Según fuentes cercanas a Buñuel, el cortometraje nace a partir de la fusión de dos sueños que tuvieron Dalí y Buñuel respectivamente. Un día, en la cotidianidad, Dalí le cuenta a su amigo acerca de un sueño que tuvo. Hormigas agitándose en sus manos. Así mismo, Buñuel cuenta la experiencia de su sueño. Una navaja cortaba el ojo de alguien. Dos sueños que dan vida a la película más significativa del cine surrealista.
El surrealismo se basa en el subconsciente, en la máxima expresión de éste, producto del contexto social. Los ánimos están regidos por una liberación humana en una postura crítica frente a los controles morales y sociales, por lo tanto, la irracionalidad, los sueños y los símbolos cobran vida. “Lo importante era reconocer la capacidad de la imaginación espontánea, sin mediación de sistemas de control racionales, para producir coherencia a partir de lo incoherente y una lógica aparentemente necesaria a partir de lo ilógico o de lo imposible” (1). Al inicio del cortometraje experimentamos la trasgresión del modelo canónico tradicional. No hay explicación para tanta incoherencia, seguramente serían las primeras palabras por parte del espectador durante el transcurso de las primeras secuencias. Efectivamente no existe una trama definida, mas bien hace alusión a una especie de collage (corrobora esto las frases temporales puestas en el corto. Ejemplo “Ocho años después”, “Sobre las tres de la mañana”, etc.) puesto que las escenas no son continuativas, tomando importancia el público, quien debe ser un participante activo con la obligación de construir la historia, logrando ese toque lúdico y dinámico.
Tampoco existe una estructura temporal en el “desorden lógico” de las imágenes, aspecto que nos remite a un elemento importante presente en el surrealismo: los sueños. A través del mundo onírico, el surrealista evade y denuncia el momento histórico del cual las protagonistas son las guerras mundiales que han provocado en el hombre la perdida de la razón y la noción de humanización, pero también los sueños son claramente una forma de expresar el mundo interior eliminando la barrera que lo separa del mundo exterior, liberando el subconsciente y por ende un cambio de perspectiva en la forma de ver la realidad.
Los elementos surrealistas que aparecen en el filme son variados y numerosos. Tal vez el más característico es el corte en el ojo de la mujer llegando a tener diversos significados. Una primera interpretación se traduce a la indiferencia ante la situación deshumanizadora en que está envuelta la sociedad (el concepto de amor en el filme, la pareja, prácticamente no se asemeja a los tiempos actuales; el amor es tratado como un sentimiento complejo, automatizado y distante), el periodo de guerra ha cegado los ojos en algunos y ya es hora de despertar y darse cuenta de la magnitud de los hechos. Siguiendo una línea más psicoanalítica, una segunda interpretación está orientada a la fluidez del inconsciente y a la liberación de los deseos reprimidos de este, la imagen del hombre tocando los pechos de la mujer sirve de ejemplo para lo anterior, pues la sexualidad ya no esta siendo vista tan secretamente.
“Los ojos son espejo del alma”, por lo tanto el corte nos habla también sobre un conocimiento más profundo del sujeto, ver el interior y dejar de lado los convencionalismos.
En cuanto al tema del género, se encuentra la supremacía masculina, el hombre como ente de poder (casi al final, la mano a punto de golpear a la mujer), y la ambigüedad genérica (por ejemplo el ciclista, ya que a ratos parece ser una mujer, hombre o ambos) que nos lleva a pensar en una propuesta irreverente para aquel periodo.
Sin duda, el tema de la muerte es el más recurrente en el cortometraje, retomando la idea del contexto histórico; guerras más destrucción dando como resultado un centenar de victimas fallecidas. Mariposa llevando en el centro, producto de su anatomía, una calavera (la fugacidad de la vida, la muerte llega en el momento menos inesperado), una mano seccionada (la fragmentación), un sujeto sin rostro (el anonimato, la pérdida de la identidad), un burro putrefacto sobre un piano, seguidamente arrastrado por el sujeto (la carga psicológica que conlleva una guerra) y las ropas despojadas (la mujer tiende las ropas del ciclista sobre la cama), como una forma de recomponer la imagen del cuerpo.
La originalidad y espontaneidad del Perro Andaluz lo hacen consolidarse como el mejor y ejemplo de surrealismo en el séptimo arte.

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(1) Hobsbawn, Eric. 2000. Historia del siglo XX (1914-1991). Barcelona: Ed. Crítica. Pág. 184.


Un perro andaluz en:

(Parte 1)
(Parte 2)

6 abr 2010

La rabia y la decepcion volvian nuevamente. No entendia por que. No habia error. Si le preguntabas a alguien cual era el error seguramente no sabrian que decirte. Quedarian mudos, perplejos de asombro. Y me dirian loca.
Pero la verdad no me importaba. Yo estaba sumida en los pensamientos vagos y negros que habitan el paisaje tranquilo y armonioso. Los arboles se ven muy verdes, las flores bailan de alegrìa. Unas nubes cerca. No me preocupo. Me gusta el paisaje, me gusta el viento y sentir la sensaciòn helada en mis orejas. Unas nubes cerca. Las hojas hacen un recorrido semi circular, intentan encontrarse o intentan encontrar a alguien en el peor de los casos. Alguna hoja descarriada emprendio un nuevo rumbo y se alejo de sus hermanas.
Yo siempre he pensado que las hojas tienen vida. Ellas me miran, sonrien o lloran. La mayoria de las veces estan tristes. Tengo un album, en cada camino recojo una y las pego en el cuaderno. Cada hoja es una historia, mi historia.

Me quedo en el paisaje. No quiero regresar. Me quedare allì, esperando. Esperando algo, un no se que, pero algo.

Una hoja cafe en la albombra otoñal...quieres venir conmigo?

3 abr 2010


A veces quería irme lejos y no regresar. Eso cuando aún no pensaba en la evolución. Hoy después de una discusión sin importancia volvieron las ganas de irme. Lo raro era que estaba en proceso de evolución. Yo no me entiendo. Y el resto de sujetos haciendo círculos a mi alrededor tampoco, en su momento. Soy extraña, pero no como el común de la gente, esos que tratan de hacerse los extraños, quizás por la soledad e individualidad que se apodera de ellos cada vez que intentan relacionarse con las otras máquinas. Yo no soy así.

Por eso digo que soy extraña, extraña a mi manera porque nadie jamás lo entenderá.

Me pregunto si en este espacio sideral existe algun ser viviente; animal, vegetal, bacteriológico o moneraquístico que sienta las mismas pausas activas coloridas grisáceas llamadas sentimientos expresivos.

Si es así, responda a mi llamado: aoaoalala


Transoceanica escuchando "Jeremy spoke in class today..."(8)




Imagen: "El Carnaval del Arquelín" (Joan Miró)

la vida en fresa, pero al revés

Necesitaba una pala
para recoger las memorias que desbordaban
una infinita tristeza melancoazulinea.
El caracol en la ventana
recordaba esos días fríos en los que tomaba café cargado de azúcar rellenando los vacíos que cada vez abismaban en la ojera curvilínea de mi cuerpo maltratado por el tiempo que pasa y pasa

y yo seguía nevando

consumismo navideño

Ella. Impaciente. Intranquila.

No entendía porque seguía en ese lugar deshabitado, con los pies congelados y las manos húmedas y tiritonas de tanto usar el teclado.

Prolongar las horas.

Malgastarlas.

Esperaba.

Algo de mí la entendía.

Recuerdo que cada vez al pasar frente a una tienda de accesorios, en especial aros, yo quedaba embobada mirandolos e instantaneamente quería un par. Y lo compraba. Y era feliz en ese momento. Sólo en ese momento. Luego los colocaba en un lugar especial de mi dormitorio, y ellos como niños esperaban ser elegidos para alguna salida extraordinaria en el caótico mundo de los humanos.

Seguía esperando.

Sólo quedaban pocos segundos para la partida.

epacse

perraputaperraputaperraputa
y escuchando cualquier cosa existente en tu reproductor
te alejas de la tierra oscura y vacía
los colores ya no sirven
y
te alejas te alejas te alejas te alejas te alejas te alejas
lenguaje mecanizado, palabras mecanizadas
escape escape escape escape escape escape

escape

despertar

El placer de escribir en mis hojas virtuales donde el tiempo zigzagueante se detiene, recordando el momento que preguntaste si tenía mañas y yo, serena y clara, te dije no, simplemente pensaba en el mundo bloguero del cual sería participe ahora... vamos.-