7 abr 2010

Apreciación Cinematográfica: "Un perro Andaluz" - Buñuel y Dalí


El Perro Andaluz es una producción audiovisual del año 1929, con una duración de 15 minutos. Cortometraje extraordinario en su totalidad, pues consigue cautivar al espectador desde los primeros minutos mediante una forma absurda y a ratos violenta, manteniendo expectante a su público hasta los últimos segundos de duración.
Fue escrito y dirigido por Luis Buñuel, director de cine español, pero gran parte de su vida vivió en México. Es considerado uno de los directores más importantes y sobretodo originales en la historia del cine. El filme contó con la colaboración de Salvador Dalí en el guión. El rodaje duró entre 14 y 16 días. Según fuentes cercanas a Buñuel, el cortometraje nace a partir de la fusión de dos sueños que tuvieron Dalí y Buñuel respectivamente. Un día, en la cotidianidad, Dalí le cuenta a su amigo acerca de un sueño que tuvo. Hormigas agitándose en sus manos. Así mismo, Buñuel cuenta la experiencia de su sueño. Una navaja cortaba el ojo de alguien. Dos sueños que dan vida a la película más significativa del cine surrealista.
El surrealismo se basa en el subconsciente, en la máxima expresión de éste, producto del contexto social. Los ánimos están regidos por una liberación humana en una postura crítica frente a los controles morales y sociales, por lo tanto, la irracionalidad, los sueños y los símbolos cobran vida. “Lo importante era reconocer la capacidad de la imaginación espontánea, sin mediación de sistemas de control racionales, para producir coherencia a partir de lo incoherente y una lógica aparentemente necesaria a partir de lo ilógico o de lo imposible” (1). Al inicio del cortometraje experimentamos la trasgresión del modelo canónico tradicional. No hay explicación para tanta incoherencia, seguramente serían las primeras palabras por parte del espectador durante el transcurso de las primeras secuencias. Efectivamente no existe una trama definida, mas bien hace alusión a una especie de collage (corrobora esto las frases temporales puestas en el corto. Ejemplo “Ocho años después”, “Sobre las tres de la mañana”, etc.) puesto que las escenas no son continuativas, tomando importancia el público, quien debe ser un participante activo con la obligación de construir la historia, logrando ese toque lúdico y dinámico.
Tampoco existe una estructura temporal en el “desorden lógico” de las imágenes, aspecto que nos remite a un elemento importante presente en el surrealismo: los sueños. A través del mundo onírico, el surrealista evade y denuncia el momento histórico del cual las protagonistas son las guerras mundiales que han provocado en el hombre la perdida de la razón y la noción de humanización, pero también los sueños son claramente una forma de expresar el mundo interior eliminando la barrera que lo separa del mundo exterior, liberando el subconsciente y por ende un cambio de perspectiva en la forma de ver la realidad.
Los elementos surrealistas que aparecen en el filme son variados y numerosos. Tal vez el más característico es el corte en el ojo de la mujer llegando a tener diversos significados. Una primera interpretación se traduce a la indiferencia ante la situación deshumanizadora en que está envuelta la sociedad (el concepto de amor en el filme, la pareja, prácticamente no se asemeja a los tiempos actuales; el amor es tratado como un sentimiento complejo, automatizado y distante), el periodo de guerra ha cegado los ojos en algunos y ya es hora de despertar y darse cuenta de la magnitud de los hechos. Siguiendo una línea más psicoanalítica, una segunda interpretación está orientada a la fluidez del inconsciente y a la liberación de los deseos reprimidos de este, la imagen del hombre tocando los pechos de la mujer sirve de ejemplo para lo anterior, pues la sexualidad ya no esta siendo vista tan secretamente.
“Los ojos son espejo del alma”, por lo tanto el corte nos habla también sobre un conocimiento más profundo del sujeto, ver el interior y dejar de lado los convencionalismos.
En cuanto al tema del género, se encuentra la supremacía masculina, el hombre como ente de poder (casi al final, la mano a punto de golpear a la mujer), y la ambigüedad genérica (por ejemplo el ciclista, ya que a ratos parece ser una mujer, hombre o ambos) que nos lleva a pensar en una propuesta irreverente para aquel periodo.
Sin duda, el tema de la muerte es el más recurrente en el cortometraje, retomando la idea del contexto histórico; guerras más destrucción dando como resultado un centenar de victimas fallecidas. Mariposa llevando en el centro, producto de su anatomía, una calavera (la fugacidad de la vida, la muerte llega en el momento menos inesperado), una mano seccionada (la fragmentación), un sujeto sin rostro (el anonimato, la pérdida de la identidad), un burro putrefacto sobre un piano, seguidamente arrastrado por el sujeto (la carga psicológica que conlleva una guerra) y las ropas despojadas (la mujer tiende las ropas del ciclista sobre la cama), como una forma de recomponer la imagen del cuerpo.
La originalidad y espontaneidad del Perro Andaluz lo hacen consolidarse como el mejor y ejemplo de surrealismo en el séptimo arte.

__________________________________________________________________
(1) Hobsbawn, Eric. 2000. Historia del siglo XX (1914-1991). Barcelona: Ed. Crítica. Pág. 184.


Un perro andaluz en:

(Parte 1)
(Parte 2)

1 comentario:

Manchego anonimo dijo...

Me aprece un comentario que si bien denota le conocimiento del autor en el tema tambien representa sinceridad y evita caer en lo salamero, representando de cierto modo lo vivido ene l momemnto de observar el cortometraje, se demeustra en forma clara la amalgama entre una transgrecion inicial y un gusto final por lo abstracto y poco esquematico del filme.

Reitero mis felicitaciones al autor...